Ácidos

ÁCIDO CÍTRICO

Se presenta en forma de cristales incoloros y está indicado para re equilibrar la acidez del vino, reforzando su estabilización ante el peligro de una quiebra férrica.

ÁCIDO MÁLICO

Conservante (E-296) El uso de ÁCIDO MÁLICO en la vinificación de blancos, rosados y tintos con baja acidez, contribuye al aporte de frescura dotando a los vinos de un carácter joven y fresco.

ÁCIDO TARTARICO

La acidez del ÁCIDO TARTARICO aporta vivacidad y frescura, notas imprescindibles en el carácter organoléptico de los vinos. Gracias a la acidificación con ácido tartárico conseguimos aumentar la acidez y disminuir el pH de los vinos.

ÁCIDO METATÁRTRICO

Un ácido metatártrico cuyo elevado índice de esterificación entre 38 y 40 permite que su capacidad anticristalizante ofrezca un efecto de protección.

ÁCIDO LÁCTICO

Acidificante implicado también en la mejora gustativa del vino.

ÁCIDO ASCÓRBICO

Conservante que impide la oxidación de precursores aromáticos y compuestos polifenólicos.